lunes, 15 de abril de 2013

Sangre de Judas

Hola a tod@s:


Este no es un blog exclusivamente literario, esta pensado para compartir mis impresiones sobre restaurantes, libros, películas, música ..., bueno todo aquello que creo digno de compartir con todos vosotr@s.


Y hoy quiero compartir un descubrimiento que hicimos mi marido y yo este sábado cuando salimos de cena. Como cada vez que decidimos salir a cenar el problema fue decidir a donde ir. Esta vez, y tras darle varias vueltas, optamos por un italiano. El sitio no estaba mal y la comida tampoco, la ensalada y la pizza estaban muy buenas y tenían una presentación excelente, pero lo que más nos gusto fue el vino que nos recomendó el camarero. 

Nosotros solo bebemos vino cuando salimos de cena, y no siempre, o en alguna ocasión o celebración especial y somos más de los vinos tintos con denominación de origen, pero en esta vez nos recomendaron un espumoso tipo lambrusco, de nombre Sangre de Judas, en castellano, o Sangue di Giuda en italiano. Desde luego ya solo el nombre resulta tentador y además es un vino con leyenda.

Es un vino que tiene su origen en las Bodegas Conte Vistarino, de 826 hectáreas, situada en el distrito de Rocca de “Giorgi” en Pavia. 


Tiene un color rojo rubí con reflejos purpura, buen cuerpo y es ligeramente espumoso y tendencia dulce. Es un vino espumoso que podríamos asemejar al Lambrusco, debido a su frutalidad, su frescor y ese pequeño toque dulce. Su olor es como a frutas ácidas, como de manzana verde y frutos rojos Y resultaba realmente agradable al paladar acompañando a la perfectamente a la ensalada y la pizza que pedimos. 

Según he visto en internet este vino es el resultado de sufrir una segunda fermentación alcohólica, en tanques de presión, de tal manera que se forman burbujas de CO2 de forma endógena, debidas a dicha fermentación.

Por lo que respecta a la leyenda, se cuenta que Judas por su mal comportamiento en la tierra traicionando a Jesús, arrepentido amargamente, en señal de perdón volvió a la vida en carne y hueso en la ciudad vinícola de Oltrepò. Lo ciudadanos del lugar al saberlo intentaron matarlo por traidor, pero se salvó gracias a que obró un milagro y ayudó a los productores locales a solucionar una enfermedad que sufrian los viñedos y que amenazaba con acabar con ellos. Gracias al don que les otorgó el santo, los viticultores llamaron así a su vino tinto dulce.

Que más se puede pedir. 


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